Del Molinillo al Borosa. La Travesía.

Entre el Borosa y la Bolera, más o menos, está la Sierra del Pozo. Casi entera. Y la idea de atravesarla de punta a punta fue de mi primo, Antonio Martínez. Para ser precisos, Antonio es primo hermano de mi padre, y la primera vez que hicimos esta travesía debía rondar los 68 años. La segunda fue del Borosa al Molinillo, lo que hace unos 18 kilómetros de subida al inicio. Y aún hubo  una tercera y una cuarta, hasta convertirse en un clásico veraniego.

Cañada del Mesto

40 kilometrazos de sierra son cosa para sufrir en familia. Así que en familia estábamos para la cuarta ocasión, poco antes del amanecer, en la Casa Forestal del Molinillo. Y poco después del amanecer estábamos, como se ve en la foto anterior, asomados a los tajos del Raso del Peral. Tras la primera ascensión, vale la pena quitarse la mochila y disfrutar un rato del paisaje.

Río Guadalentín

Desde el Raso el camino sigue por la Cañada del Mesto hacia el Vado de las Carretas, buscando ya el Barranco Valentín. Es verano y las piedras pueden estar derritiéndose en los cercanos Poyos de la Carilarga, a oriente, o en el Caballo de Fuente Acero, a occidente. Pero nosotros recorremos un bosque de helechos, nogales, pinos y quejigos. Interesa disfrutar de este tramo, porque la pista de las Navas queda muy por encima de nuestras cabezas y esa diferencia se soluciona por Fuente Acero.

Laguna de Valdeazores

Una vez solventado el tema de salir del barranco, con algo más de 20 kilómetros en las piernas y tras un anodino tramo de pista, hay que afrontar el asunto de bajar a las Lagunas de Valdeazores, donde se suelen solucionar también los problemas que cause el hambre. Esto va así: si haces la travesía del Borosa al Molinillo, lo del hambre se arregla en Los Bañones. Si la haces del Molinillo al Borosa, se arregla en las lagunas. En este caso, en las lagunas, a la sombra y probablemente con los pies en agua.

río Borosa

Ya con el estómago lleno, dejamos atrás las lagunas y enfilamos el descenso del Borosa. El Borosa es uno de los ríos de recorrido más corto y espectacular de la Sierra. Se despeña brutalmente al poco de nacer, en el Salto de los Órganos, y sigue despeñándose, con algo más de mesura, hasta la mitad de su recorrido, en la Central Hidroeléctrica.

Cerrada de Elías, Borosa

Y tras domesticarse algo, cuando parece que va a caer al Guadalquivir sin dar más espectáculo, decide encajonarse en la Cerrada de Elías y crea uno de los cañones más identificables de la Sierra, para mi vergüenza: aún no he sido capaz de hacer una foto medianamente decente en esta cerrada. Desde el punto de vista de quien lleva ya unos 36 o 37  kilómetros subido a las botas y debajo de la mochila, la Cerrada de Elías tiene dos aspectos positivos. El primero es que puedes parar un rato y meter lo que te quede de los pies en agua fresca. El segundo es que poco más de tres kilómetros más abajo acaba el suplicio.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

You are not authorized to see this part
Please, insert a valid App IDotherwise your plugin won't work.

2 Trackbacks / Pingbacks

  1. [Etapa 14] Aula de la Naturaleza El Hornico – C.F. Fuente Acero | GR-247 - BosquesDelSur.es
  2. [Etapa 14] Aula de la Naturaleza El Hornico – C.F. Fuente Acero | GR-247 - BosquesDelSur

Deja un comentario